Noticias del Seminario

A partir del día de la fecha, las noticias vinculadas a alimentación, derecho a la alimentación adecuada y soberanía alimentaria que solían incluirse en la sección “noticias” de este sitio serán transmitidas sólo a través de la página de facebook del Seminario:

https://www.facebook.com/SeminarioSobreElDerechoALaAlimentacionAdecuada?ref=hl

La/os invitamos a seguir las noticias por ahí!

Gracias!

 

El glifosato de la discordia

Luego de que el 20 de marzo el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) dependiente de la OMS, dictaminara que “hay evidencias para clasificar al glifosato como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, varias voces locales se hicieron eco de la noticia.

La empresa Monsanto, principal productor del herbicida en cuestión, salió rápidamente a posicionarse a través de un comunicado donde expresó que “como consumidores, la seguridad de nuestros productos es de suma importancia para cada uno de los que trabajamos en Monsanto. Y queremos ser claros: todos los usos del glifosato para el cuidado de los cultivos incluidos en la etiqueta de los productos son seguros para la salud”.

Fernando Mañas, investigador de la Universidad Nacional de Río Cuarto, en una entrevista realizada por el programa Bajo Consumo por Radio Sur publicada por en Notas, declaró que si bien “el gobierno no tiene una obligación desde un punto de vista legal para generar cambios ya que la OMS solo marca una línea de conducta en cuanto al cuidado de la salud pública, (…) va a tener que sentir algún tipo de presión en cuanto a la declaración de la IARC-OMS”.

Por su parte, para Medardo Ávila, coordinador de la Red Universitaria de Ambiente y Salud e integrante de Médicos de Pueblos Fumigados, al ser entrevistado por Notas en el marco dela 2° Jornada de Salud, Nutrición y Soberanía Alimentaria realizada en el Facultad de Medicina de la UBA “esto cambia el escenario mundial. Hasta ahora la OMS mantenía la cabeza bajo el suelo, pero en los últimos diez años se fue acumulando evidencia de que el glifosato produce cáncer. Y esto ya no podía ser ignorado”.

En tanto que, en relación a los nuevos desafíos, Ávila sostiene que “se trata de exigir al Estado nacional que el glifosato no esté en contacto con las personas. Esto es parte de nuestra lucha por ciudadanos, ya que el Estado no lo va a ser por sí mismo”.

En el ámbito político la declaración también tuvo algunos coletazos. El bloque de diputados nacionales de Unidad Popular (UP), que preside Claudio Lozano, ya adelantó que presentará un proyecto de ley para “prohibir la importación, elaboración, formulación, comercialización, uso y aplicación del principio activo ‘glifosato’ y sus productos formulados, con el fin de proteger la salud de la población”.

Fundamentan su postura, en que “el glifosato está categorizado como banda verde en nuestro país, y se aplica en cantidades enormes, cerca de núcleos poblados, sobre escuelas rurales y se dispersa por deriva. El Estado Nacional no puede permanecer impasible ante esto, no más”.

Por su parte la senadora nacional María Magdalena Odarda por la Coalición Cívica-ARI de Río Negro, presentó un proyecto que “busca prohibir tanto la importación del principio activo glifosato, como la elaboración, formulación, comercialización y uso de los productos que lo contengan”.

La nota de color al respecto la brindó la diputada nacional Elisa Carrió quién se pronunció a favor del glifosato a través de su cuenta en Facebook, asegurando que “el proyecto de ley presentado por la senadora Odarda (…) no responde a la plataforma política de la Coalición Cívica. Menos aún responde a mi opinión personal y política”. La ahora aliada de Mauricio Macri justificó su rechazo aseverando que “es una pésima solución ahogar productores agropecuarios. Este proyecto de ley mata al campo ya cansado de tantos golpes y sometido a la humillación de un gobierno que se empecina en maltratar a uno de los sectores más productivos de la Nación”.

El feliz matrimonio del glifosato y el agronegocio sojero

El glifosato es el herbicida más utilizado en nuestro país, ligado fundamentalmente a la soja transgénica, pero usado también en otros tipos de cultivos. En ese sentido, la expansión de la frontera agropecuaria y su consiguiente profundización del agronegocio, han llevado a un aumento exorbitante en los últimos años. Hoy se aplican unos 300 millones de litros de glifosato al año en más de 28 millones de hectáreas, donde viven unos 13 millones de personas.

Las conclusiones del informe de la OMS no hacen más que confirmar lo que ya desde varios sectores se venía denunciando. El caso más emblemático es el de Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología Molecular de la Facultad de Medicina de la UBA y ex presidente del CONICET, fallecido en mayo de 2014, quién denunció hace ya varios años los efectos nocivos del glifosato. En su momento sus investigaciones y conclusiones le valieron descredito y amenazas.

En 2012, en tanto, se llevó a cabo el primer y hasta ahora único juicio a productores agropecuarios acusados de fumigar campos con agroquímicos. Eso ocurrió diez años después de que las Madres del Barrio Ituzaingó Anexo en Córdoba, comenzaron a denunciar el aumento exponencial de enfermedades que ocurrían en el barrio a causa de las fumigaciones con glifosato. Nacían de esa manera las “Madres de Ituzaingó”, un símbolo de la lucha contra una de las consecuencias más visibles del modelo sojero.

Tamara Perelmuter – @tamiperelmuter

El ejercicio del periodismo ambiental: agroquímicos y transgénicos en la Argentina que alimenta al mundo

logos UCES-IEIA o

 

En el marco de sus Actividades de Extensión Universitaria,  la Dirección del  Instituto de Estudios e Investigaciones Ambientales de UCES, invita a Usted a la Conferencia sobre:

 

 

“El Ejercicio del periodismo ambiental:
Agroquímicos y Transgénicos en la Argentina que alimenta al mundo”

 

a cargo de

 

Patricio Eleisegui
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA)

 

Patricio Eleisegui, es periodista que aborda sin eufemismos el ejercicio del periodismo ambiental y lo expresa con real crudeza…   autor de “Envenenados” y “Fruto de la desgracia”, sobre el uso y las consecuencias en la salud de las especies y los humanos, de los agroquímicos. Fue notando, al leer los diarios del interior, que -en distintas provincias- se sucedían denuncias en torno a problemas sanitarios y contaminación derivados del uso de agroquímicos. Fue indagando y, al establecer contacto con médicos, logrando rastrear -a base de curiosidad y corazonada- a potenciales afectados, así nace “Envenenados”, su primer libro sobre este tema. En “Fruto de la Desgracia” parte de un caso real del que se enteró de casualidad  y lo lleva a descubrir un trasfondo de prácticas impensables de trabajo infantil, mano de obra esclava e irregularidades que desmienten las propiedades supuestamente beneficiosas de una fruta hipernatural como es el caso del arándano.  

Se trata de una reunión interactiva, con el habitual intercambio de preguntas y respuestas.

 

El encuentro se llevará a cabo el martes 28 de abril de 2015, a las 18:30 horas, en el Auditorio UCES, Paraguay 1239 Piso 1º, CABA.

 

Esperamos contar con su estimada presencia, que agradecemos confirmar a gmartinez@uces.edu.ar, con los siguientes datos: Nombre y Apellido, Profesión, Actividad,   Cargo e  Institución/empresa donde actúa. 

 

Cordiales saludos.

 

Arq.  Urbanista  Pablo Wisznienski

Planificador Urbano Regional

Director IEIA – UCES

Actividad no arancelada

Entrevista a Silvia Ribeiro (Grupo Erosión, Tecnología y Concentración -ETC)

“Estamos ante un modelo de agricultura biológicamente imperialista y socialmente excluyente”

“Estamos ante un modelo de agricultura biológicamente imperialista y socialmente excluyente”
En el marco del VI Congreso de la Coordinadora de Organizaciones Latinoamericanos del Campo (CLOC) – Vía Campesina, que se realiza en Buenos Aires, Notas entrevistó a la investigadora Silvia Ribeiro del grupo Erosión, Tecnología y Concentración (ETC) de México para profundizar en la situación actual de la agricultura campesina y sus disputas con el agronegocio.
Además recordamos que el 17 de abril de 1996, en Eldorado dos Carajás, Amazonia, 1500 campesinos sin tierra que protestaban pacíficamente por sus derechos fueron reprimidos por la Policía Militar de Pará, Brasil. El resultado fue 22 campesinos muertos y 69 heridos. En conmemoración de aquel acontecimiento, la Vía Campesina declaró el 17 de abril como Día Internacional de las Luchas Campesinas.
- ¿Cuál es el significado de hacer este congreso de la CLOC en un país como Argentina en este momento?
– La Vía Campesina es la organización más grande del mundo y este congreso se da en un momento en cual la gente supone que es la agricultura industrial la que realmente alimenta al mundo. Organizaciones como ETC o GRAIN, hemos demostrado que el 70% de la población mundial se alimenta de lo que producen campesinos, pescadores artesanales, huertas urbanas, todo lo que se denomina pequeña producción, pero solo disponen cerca del 20% de la tierra.
La agricultura industrial usael 80% de la tierra y entre el 70% y el 80% de toda el agua y los combustibles que se usan en la agricultura. Y aunque producen un volumen muchísimo mayor de algunos granos, solo llegan a un 30% de la población en el mundo.
Y todo tiene que ver con todo: con el cambio climático, con la contaminación que produce la agricultura industrial a través del uso de agrotóxicos- Es necesario que sepamos además que la agricultura campesina es capaz de producir diverso, descentralizado, agroecológico. No quiere decir que todos lo hagan, pero incluso los campesinos que no producen agroecológico utilizan muchos menos químicos que la gran producción industrial, porque están mucho más cerca de la producción.
En la Argentina esto es particularmente relevante porque la visión que se tiene es que no hay nada más que un inmenso campo de agricultura industrial., que no hay no campesinos, ni indígenas, ni  agricultores chicos. Por lo que el hecho de que sea el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) el anfitrión, es una demostración no solo de su existencia, sino de que están organizados.
- En el marco de un crecimiento de los cultivos transgénicos, sobre todo en manos de las transnacionales, desde algunos sectores se viene incentivando el desarrollo de biotecnología pública. ¿Como ves esas alternativas?
– Quienes afirman que eso es posible lo tendrán que demostrar porque hasta ahora eso no ha sucedido. Lo que ha pasado ha sido justamente al revés: la entrada de las corporaciones, con las semillas transgénicas y antes con las hibridas, no significó aumentar la investigación pública, sino todo lo contrario. Las corporaciones se aprovecharon del germoplasma de las investigaciones públicas para su propio acervo. Es usar la investigación pública no para crear más acceso, sino para ponerse en situación de competencia dentro del negocio.
No es deseable que las instituciones públicas se dediquen a desarrollar investigaciones para cultivos que tienen un uso sumamente estrecho como son los transgénicos en lugar de aprovechar, como se hacía antes, para adaptar cultivos a diferentes zonas, diferentes regiones y se trabajaba directamente con los productores.
La investigación biotecnológica padece de un problema grave porque crea variedades sumamente uniformes y si esto se hiciera desde la investigación pública, tendría los mismos problemas. Es un enfoque sumamente estrecho y por lo tanto un mala inversión de dinero público.
- Hoy también hay una corriente de opinión que buscar favorecer a los pequeños productores, a los campesinos, pero en un marco de coexistencia con el modelo de los agronegocios. ¿Te parece esto una posibilidad viable?
– Yo estoy segura que en Argentina, pero también en Brasil y Uruguay, la agricultura familiar pese a que está cada vez más desplazada por la agricultura industrial, tiene papeles claves en la producción, en algunos nichos específicos como hortalizas, producción lechera y ese tipo de cosas. Creo que hay una responsabilidad de aprobar ese tipo de agricultura por el papel que ya cumple. Es un error decir que vamos a favorecer los dos modelos. Porque el modelo de la agricultura industrial es un modelo excluyente.
El investigador Miguel Teubal y otros, han demostrado que lo que pasó con la agricultura transgénica no es solo un problema tecnológico, sino una verdadera reforma agraria al revés. En la Argentina han desaparecido cerca del 40% de los establecimientos pequeños. Decir que esos modelos pueden convivir, es negar que la agricultura industrial está creando grandes problemas sociales, además de los problemas ambientales.
Estamos ante un modelo de agricultura biológicamente imperialista y socialmente excluyente que ocupa el lugar donde deberían estar otras formas de producción. Por lo tanto, no está bien apoyar con fondos públicos el modelo de los agronegocios y mucho menos el de los transgénicos. Lo que se necesita es apoyar agriculturas diversificadas, que estén basados en conocimientos de quienes producen, sin problemas con el ambiente.
- ¿Y qué hacemos en un país como Argentina que tiene hoy ya más del 50% con soja transgénica y otro tanto de maíz y algodón?
– Hay que dejar de subsidiar a la agricultura transgénica en términos indirectos. Como mínimo que las industrias que han provocado desplazamientos de poblaciones, contaminaciones, problemas con la salud, se hagan cargo. Pero sobre todo, dejar que ese tipo de agricultura se siga expandiendo y comenzar con un proceso que revierta esta situación. Donde en lugar de estar en manos de cuatro empresas transnacionales –Monsanto, Singenta, Dupont y Cargill– se comience un proceso de independencia y soberanía. Porque en este momento, sectores claves de la agricultura y la economía están en manos de transnacionales.
- Para la gran mayoría de la población urbana, esto es algo que ocurre allá lejos en el campo ¿Cómo llega esta temática a las ciudades y cómo impacta en los consumidores?
– Impacta de muchas maneras. Una es la expulsión de la gente del campo que llega a las ciudades en condiciones de marginación. Pero hay uno que nos llega a todos que es la contaminación por glifosato en maíz y soja, aunque este último ya no se come directamente, está en gran parte de los alimentos que se consumen. Justo ahora la OMS confirmó lo que la ya investigadores como Andrés Carrasco habían denunciado hace mucho tiempo en Argentina, y es que el glifosato es cancerígeno.
Y un tercer elemento, es en relación a las oferta de alimentos. Si estas en la ciudad y no estas produciendo tus propios alimentos, es un callejón sin salida cegarte a no mirar lo que pasa en el campo porque esto tiene que ver con la disponibilidad o no de alimentos sanos, nutritivos, ecológicos. Dejar que el campo argentino se convierta en un gigantesco desierto de soja y maíz transgénico, es hipotecar el futuro alimentario y la salud del pueblo.
- ¿Cuál crees que es la relevancia de la discusión de las Leyes de Semillas, tema candente en América Latina desde hace algunos años?
– La relevancia es enorme porque no existe agricultura que pueda funcionar sin semillas. El sembrar semillas y guardar una parte para sembrar en la próxima cosecha, es tan obvio que mucha gente ni siquiera sabe que es lo obvio. Sin embargo, esto se ha convertido en ilegal. Esto es solo para generar dependencia con las empresas, no tiene otra explicación.
En el caso de las leyes de derechos de obtentor, que es un tipo de propiedad intelectual sobre las semillas (es como una patente pero no exactamente), restringe el uso de las semillas. Y son cada vez más restrictivas que si no le pagas al productor industrial que la hizo, perdés la posibilidad de volver a sembrar.
Las leyes de propiedad intelectual son un instrumento perverso sin razón de ser. Veinte años atrás, en toda la región, los institutos públicos de investigación producían semillas que estaban a libre disposición de los productores. A lo mejor lo que se pagan era el trabajo de multiplicación. Ahora los que tienen el derecho de obtención son las grandes transnacionales, las mismas que venden transgénicos y lo que buscan es asegurarse que no van a tener ninguna forma de competencia. Por eso es muy importante oponerse a estas nuevas leyes de semillas que quieren imponer.
- ¿Cuáles son tus expectativas con este congreso?
– Como organización aliada a la Vía Campesina, es muy importante para nosotros la reivindicación del papel de la agricultura campesina, tanto en la salud como en la alimentación. Pero también en el papel para contener y revertir el cambio climático. Y también porque ante los ataques diversos a los territorios -ya sea por agronegocio, por monocultivos transgénicos o de árboles, plantaciones e incluso mineras- es urgente compartir informaciones y expresar solidaridades.
Pablo Arístide y Tamara Perelmuter – @tamiperelmuter

http://notas.org.ar/2015/04/17/modelo-agricultura-biologicamente-imperialista-socialmente-excluyente/

Segunda Edición de la Feria Soberana de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora

El sábado 18 de abril, de 10 a 18 horas, tendrá lugar la Segunda Edición de la Feria Soberana de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, en el campus del Cruce Lomas (Facultad de Ciencias Económicas), con presencia de organizaciones de la agricultura familiar que elaboran y comercializan sus productos.

 

Comunicado de la Fundación Right Livelihood Award: Los cultivos genéticamente modificados son “falsos milagros”

Fundación Right Livelihood Award

A la visión y labor sobresalientes en favor de nuestro planeta y su gente

 

 

Oficina de Prensa en Español

Viernes 3 de Abril de 2015

@FundacionRLA

 7 de Abril – Día Mundial de la Salud

 

Los cultivos genéticamente modificados son “falsos milagros”, advierten expertos mundiales

 

 

Con la “Inocuidad de los alimentos” como lema del Día Mundial de la Salud de este año, 39 galardonados con el “Premio Nobel Alternativo” de todo el mundo aprobaron una declaración sobre el futuro de la nutrición, denunciando que los organismos genéticamente modificados (OGM) son “falsos milagros” para lograr la seguridad alimentaria.

 

“La variedad de alimentos tradicionales -cultivados principalmente por las mujeres- son muchísimo más nutritivos que las mercancías producidas por la agricultura industrial”, sostiene el documento impulsado por Vandana Shiva -galardonada con el Right Livelihood Award en 1993- y una coalición de grupos de mujeres de la India. La declaración expone las “falsas reivindicaciones” de las corporaciones internacionales que alegan en ese país la superioridad de OGMs como el “arroz dorado” y las “bananas GM”.

En América Latina, soja y maíz son los principales cultivos transgénicos. Se incorporan en una gran cantidad de alimentos producidos industrialmente y se exportan como forrajes para la cría y engorde industrial de ganado. “En la región hay más de 50 millones de hectáreas con estos cultivos, que desplazan a campesinos y pueblos originarios. Los pequeños productores generan por lo menos el 70% de los alimentos que se consumen diariamente”, explica Carlos Vicente, referente regional de la organización internacional GRAIN, promotora de la soberanía alimentaria y reconocida con el Right Livelihood Award en 2011.

“No solo no se ha demostrado la inocuidad de los alimentos transgénicos para la salud, sino que además se plantean nuevos peligros porque las proteínas insecticidas producidas por los mismos OGMs pueden pasar a las personas”, sostiene el biólogo y profesor universitario Raúl Montenegro, que junto a la asamblea del barrio Malvinas Argentinas, en la provincia argentina de Córdoba, enfrenta la construcción de la planta acondicionadora de semillas transgénicas más grande del mundo.

“Un riesgo adicional para la salud y la biodiversidad son las pulverizaciones con herbicidas, funguicidas e insecticidas, intensamente usados en la agricultura transgénica. Millones de personas en América Latina están expuestas a estas sustancias, lo que provoca alteraciones genéticas, malformaciones y cáncer”, indica Montenegro, premiado con el “Nobel Alternativo” en 2004.

Recientemente, la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) colocó en la categoría 2A como “probable cancerígeno humano” al herbicida Glifosato, uno de los más utilizados en la región.

La declaración firmada por 39 galardonados del “Premio Nobel Alternativo” revela los costos ambientales e impactos en la salud para toda la población y las nefastas consecuencias de los cultivos GM para los pequeños agricultores. También solicita apoyo para los sistemas de agricultura sustentable, la diversidad de cultivos y la soberanía sobre las semillas.

 

 

Información relacionada:

 

En México. “Sin maíz no hay país” es el nombre de la muestra fotográfica que el artista plástico Franscisco Toledo (“Premio Nobel Alternativo” 2005) instaló en el metro de DF en el marco de su campaña de recolección de un millón de firmas en defensa del maíz nativo.

   

En Brasil. El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (“Premio Nobel Alternativo” 1991) integra la lucha de las organizaciones sociales contra la presión de las empresas productoras de alimentos para eliminar la obligación de rotular los envases de los alimentos que contienen transgénicos.

 

En Colombia. Gaia-Amazonas (“Premio Nobel Alternativo” 1999) apoya a las mujeres de comunidades indígenas en la gestión de sus territorios y preservación de sus semillas y conocimientos tradicionales, lo que permite garantizar su soberanía alimentaria y sistema económico basado en la solidaridad y el intercambio.

 

 

PARA ENTREVISTAS:

 

Farm. Carlos Vicente – GRAIN                                                             

Móvil: +54 9 11 6308 8809

                                  

Dr. Raúl Montenegro

Móvil: +54 9 351 5125 637

 

Dr. Vandana Shiva (en inglés)

Móvil: +91 9810025169   

 

 

Contacto de prensa:

 

Nayla Azzinnari
Oficina de Prensa en Español

Fundación Right Livelihood Award

Móvil: +54 9 11 5460 9860
Correo:
nayla@rightlivelihood.org
Skype: nayla.az

 

 

Acerca de la Fundación Right Livelihood Award:

 

Fundado en 1980, el Right Livelihood Award –conocido también como “Premio Nobel Alternativo”- es entregado anualmente en el Parlamento Sueco. Fue creado para “honrar y apoyar las respuestas prácticas y ejemplares a los desafíos actuales más urgentes”. Jacob von Uexkull, un filatelista profesional de origen sueco-alemán, vendió su colección de estampillas para obtener los primeros recursos para financiar este premio. Desde entonces, la Fundación se sostiene gracias a donaciones individuales. A la fecha, han sido galardonadas 158 personas y organizaciones pertenecientes a 65 países. 

Curso de Antropología Alimentaria de la Dra. Patricia Aguirre

El 7 de abril comienza el CURSO DE ANTROPOLOGÍA ALIMENTARIA a cargo de la Dra. Patricia Aguirre en el IDAES-UNSAM .
Es anual pero puede cursarse en dos cuatrimestres independientes; es presencial; se dicta todos los martes de 18 a 20 horas, en Paraná 145 CABA. Tiene nivel de posgrado, da créditos, pero admite gente de variadas disciplinas; es ABIERTO no solo para estudiantes de la UNSAM.
El programa del primer cuatrimestre aborda la historia social de la alimentación, las transiciones alimentarias en el tiempo largo de la especie (el omnivorismo que nos hizo humanos, la agricultura que nos hizo desiguales y la industria que nos hizo opulentos).
El segundo cuatrimestre aborda la problemática alimentaria en Argentina, la producción , distribución y consumo de alimentos, el rol de las políticas públicas y las estrategias de consumo de los hogares entendidas como prácticas y representaciones , del cuerpo, de los alimentos mismos y de la comensalidad.
Termina el programa con la crisis de la alimentación actual en lo global y lo local. (crisis de sustentabilidad en la producción, de acceso en la distribución y de comensalidad en el consumo), y las propuestas para el futuro cercano.
El costo es de 3 cuotas de 750$ cada cuatrimestre.

Programa de la II Jornada de Salud, Nutrición y Soberanía Alimentaria

Programa II Jornada de Salud Nutrición y Soberanía Alimentaria

Solicitud de la Red Nacional de Acción Ecologista de la Argentina (RENACE)

RENACE

RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA de la Argentina

31 de marzo 2015


POR LA PROHIBICIÓN INMEDIATA DEL GLIFOSATO EN ARGENTINA

Y HACIA EL CAMBIO A UN SISTEMA AGROALIMENTARIO AMBIENTALMENTE SOSTENIBLE, QUE NO ENFERME

NI MATE, DIVERSO Y SOCIALMENTE INCLUSIVO


Red Nacional de Acción Ecologista

http://accionesbiodiversidad.org/por-la-prohibicion-inmediata-del-glifosato-en-argentina

Solicitud a la Sra. Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner
al Sr. Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Ing. Agr. Carlos Casamiquela
al Sr. Ministro de Ciencia y Tecnología Dr. José Lino Barañao
al Sr. Ministro de Salud Dr. Daniel Gustavo Gollán

La reciente publicación de la OMS del informe sobre el Glifosato que expone que “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos (linfoma no Hodgkin)” y por otra parte el herbicida “también causó daño del ADN y los cromosomas en las células humanas” viene a confirmar lo que desde hace más de una década vienen denunciando comunidades, organizaciones sociales, médicos e investigadores de todo el país.

De esta manera este documento viene a terminar con el cerco de silencio con el que se ha pretendido acallar las voces de las víctimas de un modelo de agricultura criminal que se ha impuesto de manera masiva en la mayor parte de nuestra región agrícola.

La respuesta de los investigadores del IARC a los intentos de Monsanto de descalificar sus voces han sido contundentes: “la inclusión del glifosato se ha tomado luego de numerosos estudios y la evidencia apuntaba claramente en ese sentido”. Nos preguntamos ‘¿hay evidencia de que el glifosato causa cáncer?’ y la respuesta es ‘probablemente'”, explicó el coordinador del grupo de científicos que compiló la lista, Aaron Blair.

A diferencia de los argumentos de Monsanto que no son científicos por estar basados en estudios realizados sin independencia de criterio de las mismas empresas y ser confidenciales, el último estudio de la IARC “sólo considera los informes que han sido publicados o aceptados para su publicación en la literatura científica disponible abiertamente”, así como “datos de los informes gubernamentales que están a disposición del público”.

Las investigaciones de Andrés Carrasco dadas a conocer en el año 2009 fueron claras anunciando lo quehoy reconoce el IARC y su compromiso desde ese momento para denunciar al glifosato y al modelo de agronegocio que lo imponen son un ejemplo que hoy debe ser revalorizado a la luz de esta nueva clasificación para el herbicida estrella de Monsanto.

Estas investigaciones vinieron a dar luz y voz a las Madres de Ituzaingó y a todos los pueblos fumigados que desde una década atrás vienen denunciando los impactos dramáticos en sus vidas con mapeos, estadísticas populares, casos concretos y una lucha que no cejó a pesar de la sordera intencional de los funcionarios de turno a nivel local, provincial y nacional.

El glifosato se comercializa desde hace más de 20 años por la multinacional Monsanto bajo la marca Roundup y su uso se incrementó significativamente a raíz de la imposición de cultivos transgénicos de soja, maíz y algodón, que en nuestro país abarcan más de 24 millones de hectáreas y cuya producción está indisolublemente ligada a su empleo. En el año 2014, según datos de la misma industria, en el territorio argentino se utilizaron más de 200 millones de litros de glifosato lo que ha tenido un impacto masivo sobre millones de personas.

Esta misma semana se ha dado a conocer un un estudio epidemiológico realizado por la Universidad de Córdoba en la localidad de Monte Maíz, donde había una alta concentración de acopios de cereales y pesticidas que determinó que la población tenía una incidencia cinco veces mayor de casos de cáncer que el común.

Nuestra posición es muy clara: no se trata de sustituir al glifosato por otros herbicidas (como de hecho ya se está planteando hacer Monsanto con los herbicidas dicamba o el 2,4 D). Lo que necesitamos es replantear radicalmente el modelo de agricultura basado en monocultivos, transgénicos y agrotóxicos para iniciar una transición hacia una producción agroecológica basada en las economías locales y orientada hacia la Soberanía Alimentaria de nuestro pueblo.

Por todos esos daños que produce el sistema agroalimentario actual, y todo lo bueno que nos traerá el sistema que proponemos, peticionamos:


– La inmediata prohibición del Glifosato para su uso agrícola y urbano en todo el territorio de la República Argentina en aplicación del Principio Precautorio.


– La ampliación y consolidación del debate e implementación de la transición hacia otra agricultura sobre la base de la producción agroecológica, la Soberanía Alimentaria y la inclusión social.

Esperamos su pronta respuesta y nos ponemos a disposición para aportar toda la bibliografía y registro de casos que sustentan esta solicitud.

www.renace.net

Si desea adherir, http://accionesbiodiversidad.org/por-la-prohibicion-inmediata-del-glifosato-en-argentina

Comunicado de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Agronomía de la UBA

La OMS (Organización Mundial De La Salud) declaró que el glifosato, el herbicida más utilizado en la Argentina y en el mundo, puede causar cáncer

 
 
 
 
La OMS (Organización Mundial De La Salud) Declaró Que El Glifosato, El Herbicida Más Utilizado En Argentina Y En El Mundo, Puede Causar Cáncer
El 20 de marzo de 2015 la Agencia Internacional de Investigaciones sobre Cáncer (IARC), una agencia especializada de la Organización Mundial de la Salud (OMS), comunicó el resultado de una evaluación sobre la capacidad de causar cáncer (carcinogenicidad) que tienen cinco pesticidas, entre los que se encuentra el glifosato. 17 expertos, pertenecientes a 11 países, trabajaron durante un año en la evaluación de la carcinogenicidad de estos pesticidas y el resumen de esta evaluación se publicó en la revista científica The Lancet (1). En esta evaluación la IARC-OMS clasificó al glifosato como “probable cancerígeno para humanos”. El informe completo se publicará en los próximos meses como Volumen 112 de las Monografías de la IARC (2).
El glifosato es el principal componente del herbicida Roundup, agrotóxico desarrollado por la empresa Monsanto y el más utilizado en la Argentina, principalmente asociado a cultivos modificados genéticamente (transgénicos). Entre ellos se encuentra la soja transgénica resistente al glifosato (también desarrollada por Monsanto) que en la actualidad ocupa cerca de 20 millones de hectáreas cultivadas sólo en Argentina.
El grupo de científicos expertos, que no tiene ningún vínculo con empresas privadas ni otro conflicto de intereses, concluyó que el glifosato es “probablemente cancerígeno para humanos” y lo ubicó en el grupo 2A de agentes cancerígenos. Al clasificar al glifosato como “probablemente cancerígeno” la IARC está declarando que existe “suficiente evidencia de carcinogenicidad en animales” y “limitada evidencia” de carcinogenicidad en humanos. “Suficiente evidencia de carcinogenicidad en animales” significa que se ha demostrado experimentalmente en animales que este herbicida produce cáncer. Por otro lado, “limitada evidencia” en humanos significa que se han observado asociaciones positivas o relaciones directas entre la exposición al glifosato y la presencia de cáncer pero que otras causas no han podido ser completamente descartadas. También, la agencia clasifica a una sustancia o agente como probable cancerígeno cuando la evidencia en humanos es limitada pero existen datos fuertes del mecanismo biológico por el cual este agente causa cáncer.
Asimismo, el informe confirma que existen evidencias de que el glifosato genera daño genético en células humanas (tanto sobre el ADN como sobre los cromosomas). Resultados similares fueron publicados esta semana por Bernardi y colaboradores, investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto, sobre daño genético en niños expuestos a pesticidas en una localidad de la provincia de Córdoba (3).
Por su parte, Monsanto ya ha publicado un comunicado en el cual intenta refutar la información publicada por la OMS y desprestigiar el trabajo realizado por el grupo de expertos. Actitud esperable considerando que para Monsanto, según su informe anual de 2014, las ventas de glifosato y otros herbicidas corresponde a la tercera parte de los casi 16.000 millones de dólares de ventas totales y que este rubro tuvo un aumento en las ventas entre 2013 y 2014 del 13%, superando al aumento del rubro semillas que fue del 4%.
La peligrosidad del glifosato viene siendo denunciada desde hace varios años por los efectos que está teniendo en las poblaciones expuestas a las fumigaciones. Tanto investigaciones epidemiológicas como de laboratorio, desarrolladas en universidades nacionales y publicadas en revistas científicas internacionales (como las realizadas por el Dr. Andrés Carrasco en la Universidad de Buenos Aires) han aportado evidencias concretas sobre la toxicidad del herbicida. De esta manera, la OMS finalmente reconoce lo que durante mucho tiempo vienen alertando organizaciones sociales, médicos y científicos comprometidos con la sociedad. 
27 de marzo de 2015
Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria. Fac. De Agronomía. UBA
 Av. San Martín 4453 – C1417DSE – Buenos Aires – Argentina – Tel. 011 4524-4073
Mail: soberalimentaria@agro.uba.ar / Facebook: Calisa.fauba /
 (1) Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate(http://www.thelancet.com/journals/lanonc/article/PIIS1470-2045%2815%2970134-8/abstract)
(2) International Agency for Research on Cancer Volume 112: Some organophosphate insecticides and herbicides: tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon and glyphosate. IARC Working Group. Lyon; 3–10 March 2015. IARC Monogr Eval Carcinog Risk Chem Hum (in press).
(3) Bernardi y colaboradores, 2015. Assessment of the level of damage to the genetic material of children exposed to pesticides in the province of Córdoba (http://dx.doi.org/10.5546/aap.2015.126).

 

Entradas más antiguas «